Contacta
Mi E-Mail

Blogroll

Archivo

Varios

Cartas desde Ningún Lugar

Reflexiones, textos y artículos de Arzakon (Albert Gallego)

Aviso

Este blog no tendrá nuevas entradas. Todos los posts han sido movidos al nuevo blog. Podéis leer el nuevo "Cartas desde Ningún Lugar" desde la dirección http://cartas.ningunlugar.net, o desde http://www.ningunlugar.net/cartas.
Perdonad las molestias que este cambio pueda ocasionaros.

Ya tengo curro

Publicado el 6/30/2006 por Albert Gallego

Esto probablemente no le interese a nadie, pero ya he encontrado trabajo estas 'vacaciones'. Estaré en "La Fleca de l'Empordà". Todavía no sé bien que me tocará hacer, pero lo mas seguro es que me dedique a mover cajas de pan de un sitio a otro.

La gente a la que he ido preguntando por trabajo me decía que si yo no trabajaba en otra empresa durante los veranos. Si, ciertamente. Trabajaba en otra empresa, donde hacía el reparto juntamente con el conductor del camión. Durante tres años he estado en esa misma empresa y lo que me hicieron el año pasado no tiene nombre. Lamento el tochaco que viene a continuación, pero me sulfuro con bastante facilidad hablando de esto.

Pongamonos en situación. Mi horario era de 9 a 1 y de 3 a 6. Llegamos a las seis menos cinco al almacén (después de haber echo una hora extra por la mañana). Me dispongo a acabar la jornada cuando el jefe me detiene y me dice que cargue otra vez el camión hasta el tope, que toca ir a cierto hostal.

Este cliente siempre dió miedo. Los bultos que pide suelen ser pesados o difíciles de coger, y como pide una vez al mes, pide en cantidad. Además, tiene el almacén en un primer piso, que para llegar a él, necesitabas... a) Pasar por el pasillo que cruzan todos los cambreros al pasar de la cocina al comedor, b) subir una escalera, al medio de la cual te encuentras una puerta con tendencia a cerrarse, c) pasar por un pasadizo muy estrecho y con unas curvas que ni Montmeló.

Nótense los pasados que he utilizado en el pàrrafo anterior, porque el año pasado la cosa era distinta. A los del hostal se les debió quejar algun cliente, porque no nos dejaban subir por la escalera (la escalera era la misma que usaban los hospedados para subir a las habitaciones). Daba mala imagen ir a tu habitación y encontrarte a un tío barbudo como yo, sudando mares cargando cajas de tomate enlatado de 40 Kg. Así pues, nos dijeron que nada de escalera. Por la ventana. El trato que se tenía con el cliente era que se lo colocábamos todo en el almacén. No era solo entregar y marchar, sino que también era colocar. Así pues no quedaba mas remedio que usar nuestras propias cajas para crear una "escalera", cual construcción de Lego y subir las cajas a fuerza de brazos. ¿Una veintena de cajas de -ya lo he dicho- 40 Kg, que la mitad de veces se desmontan mientras las coges, por encima de mi cabeza? ¿Estando yo montado encima de las mismas cajas? Me podía haber dejado la vida allí. Para mas cachondeo, habían instalado un montacargas, pero no funcionaba.

Esa era la tercera vez ese año que tocaba hacer ese cliente (y penúltima, medianos agosto ya). Le dije al jefe que a mi me tocaba acabar ya, que si no podía ir otro en mi lugar. Me dijo que me lo apuntara como "horas extra" (Llevaba una media de 4 horas extra al día ese año, que las pagaban a 5 míseros €uros por hora). Le digo que vale, pero que el cliente es criminal, y que ahí me puedo dejar yo la salud y la vida. Me dice que no dramatice, que además, el cliente había dicho que el montacargas estaría instalado y funcionando. Le respondo que el montacargas está "instalado" desde junio y que van nunca funciona, que qué hacemos si a pesar de lo que prometan, sigue sin funcionar.

Eso le cabreó. Me empezó a decir que yo no era nadie para dudar de la palabra del cliente. Que hiciera mi trabajo y punto. No me acuerdo que mas me dijo, pero estuvo cinco minutos echándome la bulla. Yo, descolocado, interpreté que, si estaba tan seguro, igual sí que el montacargas estaría instalado. Me supo mal, muy mal, la bronca. Total, me estaba preocupando de mi seguridad.

Llegamos al cliente entre las siete y las ocho. Sorpresa. No había montacargas. Un cambrero nos dice que "por la ventana". El conductor del camión, que era nuevo, flipaba y dijo que ni hablar de hacerlo de aquel modo, dándome a mi la razón de la bronca con el jefe. Llamó a nuestra empresa y dijo que el montacargas no estaba listo. Se ve que tuvo una charla bastante dura con el jefe, pero al final resolvieron en no hacer el cliente, recogerlo todo y para casa.

Se nos complicó la recogida. La playa donde se encuentra el hostal está muy bien situada, cosa que quiere decir que el acceso es muy malo. El camión estaba como podía, aparacado en medio de una calle con una pronunciada subida. Ya he dicho que el camión era viejo y que el cliente pedía en grandes cantidades... Resultado: El camión no podía subir los palés enteros. Tuvimos que desmontarlos, volver a montarlos dentro del camión y asegurarlos. Llegamos a casa a las 12 pasadas de la noche sin servir al cliente.

La mañana siguiente, fuí a buscar al encargado y le dije que no pensaba hacer ninguna hora extra mas, si seguían con ese plan. El tío se medio asustó y intentó arreglarlo. Que lo de ayer no volvería a ocurrir, que no se qué, que no se cuantos... Excusas que me daban siempre que me había quejado del hostal. Marché del despacho del encargado y me fuí a preparar los pedidos para los siguientes clientes. Llamaron al conductor por megafonía. Le echaron bronca a él. Le preguntaron que qué me había echo que yo no quería ir con el camión con él (y eso que consideraba, y lo había dicho en alguna ocasión al encargado mismo, que el tio era el mejor conductor de los que habían pasado por la empresa) y que me pidiera perdón.

Al cabo de una semana, me echaron a la calle. Me podrían haber puesto en el almacén, como sugerí, y mandar a otro con el camión. Prefirieron mandarme de patitas a la calle.

La semana pasada me encontre con un compañero del trabajo. Me comentó que desde el momento en el que dejé la empresa, el trato con el hostal se volvió a negociar y ahora son los trabajadores del mismo hostal los encargados de llenar el almacén con el género que les trae la empresa. También me dijo que en un año, se fueron de la empresa cuatro trabajadores fijos y que él pensaba hacerlo pasado el verano. Considerando que la planta rondará los 15 trabajadores (no cuento los refuerzos de temporada), eso es un 33%. Según él mismo, el jefe le ha "invitado" a marcharse si no estaba contento, mostrándole un fajo de curriculums de gente "deseosa" de trabajar ahí.

Fué una lastima salir de ahí de ese modo, porque el trabajo me gustaba, y conocía ya a todos los clientes y compañeros. Eran tres veranos segudos trabajando para la empresa. Espero que no me encuentre ningún problema.

Creative Commons License
Este blog está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinObrasDerivadas 2.5.